Aquí con los labios aún mordidos
intento olvidar el blanco de tus dientes
una sonrisa prohibida para desconocidos
mis labios con ticket de habitual cliente.
Intento olvidar la cereza circunferencia de tu boca
la poca piel que hacía mapa a tu cintura
la angostura que empezaba a dejarte sin ropa
las locas ganas de que me clavaras las uñas.
Con un anzuelo envenenado de algún sueño satírico
el yo lírico induciendo en drogas al corazón
un saxofón dando rcp con aliento etílico
a tu mítico recuerdo que aporreaba a la razón.
Y aunque no sé por dónde empezar a olvidarte
lo de amarte parece valerte el más pequeño comino
desafino cada vez más el grito al cielo, casi un arte
necesitarte, que se jodan el karma y el destino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario