Entre el conocimiento y la ignorancia prefiero la locura

miércoles, 26 de enero de 2011

Clímax del fin de y un amor

Voy a dejar que fluya el carbón entre los cristales rotos
de este diamante que al parecer era falso
pero trataré de no dormir más sobre tus fotos
ni seguir tus huellas ardientes así, descalzo.

No sé qué pensar, una vez más de ti
no eres la que me amaba, lo digo con certeza
a veces dudo si en realidad no sabías mentir
¿era yo el rojo en tus labios, o un lápiz sabor cereza?

El clímax de tus besos, de Judas, de amor
y viceversa, el clímax de la maldita enamorada memoria
en tu foto a blanco y negro, un poco de color
tus bragas o tu boca, ambas tan meritorias.

Tu nuevo corte, tus nuevos tacones para matar
un ruido que se aleja y va sonando tanto a ti
tus últimas palabras y su excelente publicidad
que me provocan ganas de entre llorar y reír.

A veces me entran estas ganas locas de olvidarte
una extraña aceptación pacífica a los hechos
mucho más que tolerancia, aunque en parte
aún define tu cintura mis parámetros más estrechos.

Lo rico de un te amo cuando se va poniendo añejo
ese eco que nos dejaba con ganas de aún más que antes
es como el maldito repicar de tus ojos contra el espejo
aunque sólo un te amo añejo queda hoy en el estante.

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