Entre el conocimiento y la ignorancia prefiero la locura

lunes, 31 de enero de 2011

El desliz de tus ojos

Que no nos importe el sabor en la boca a ceniza
para dejar el horno un poco abierto y encendido
descubrir tan juntos a tu blusa y mi camisa
el beso con el ritual de coincidencias y descuidos.

Limpiarte la pasta de chocolate de los labios
dejarte usar mis besos cual servilleta
y con el pulso acelerado al separarnos
descubrir que se nos queman las galletas.

El verde de tus ojos clavado en mi castaño
el aire que respiras tan cerca de mi nariz
lo liso de tu cabello enredado en mis manos
lo fiel de tu boca sufriendo algún desliz.

miércoles, 26 de enero de 2011

Clímax del fin de y un amor

Voy a dejar que fluya el carbón entre los cristales rotos
de este diamante que al parecer era falso
pero trataré de no dormir más sobre tus fotos
ni seguir tus huellas ardientes así, descalzo.

No sé qué pensar, una vez más de ti
no eres la que me amaba, lo digo con certeza
a veces dudo si en realidad no sabías mentir
¿era yo el rojo en tus labios, o un lápiz sabor cereza?

El clímax de tus besos, de Judas, de amor
y viceversa, el clímax de la maldita enamorada memoria
en tu foto a blanco y negro, un poco de color
tus bragas o tu boca, ambas tan meritorias.

Tu nuevo corte, tus nuevos tacones para matar
un ruido que se aleja y va sonando tanto a ti
tus últimas palabras y su excelente publicidad
que me provocan ganas de entre llorar y reír.

A veces me entran estas ganas locas de olvidarte
una extraña aceptación pacífica a los hechos
mucho más que tolerancia, aunque en parte
aún define tu cintura mis parámetros más estrechos.

Lo rico de un te amo cuando se va poniendo añejo
ese eco que nos dejaba con ganas de aún más que antes
es como el maldito repicar de tus ojos contra el espejo
aunque sólo un te amo añejo queda hoy en el estante.

lunes, 24 de enero de 2011

Moraleja de recuerdos fantasmales

El peor recuerdo de nuestro fantasmagórico pasado
me ha aquejado lo frío de tu aliento porque se ha ido
ese brillo de tus ojos que hace lo negro más apagado
ha sacado de sus cinco a mi sexto sentido.

Saber que no estás donde siempre estuviste
y que no te da la gana contestar mis e-mails
que no miraste hacia atrás cuando te fuiste
que no te importaría aún poniéndome en sale.

Saber más de lo que quise que me contaras
saber más de lo que quisiste contarme
me hace dudar de mi baraja de caras
querer matar y apoyar al desarme.

El sentimiento de caer al vacío y el suelo que no llega
comparar el calor de tu cuerpo con este frío mortal
rascarme el temor a los caminos con tus piernas
ya no despoja al miedo de todo su potencial.

El recuerdo de cuando decías estar enamorada
de tu ideología que cambiaste a penas llegaste al poder
me provocan hoy con el desayuno una cara desencajada
y a tus fotos unas increíbles ganas de joder.

sábado, 22 de enero de 2011

¡Qué manera la tuya!

Odio la forma en que me miran tus fotos
como sabiendo que tus ojos ya no me quieren mirar
que no llamaras a preguntar por los platos rotos
como si prefirieras no volver por aquí a cenar.

Esa manera de quemar lo vivido
de quitarle importancia a todo lo importante
vaya manera de alegar descuido,
no buscarme y ser mal amante.

Odio esta manera mía de pasar por tonto
esa misma tuya de olvidar tan fácilmente
la repentina sensación de ser tan pronto
los paranoicos cuernos en la frente.

Qué manera la tuya de recordarme a tantas cosas
tentación de chocolate y castigos de besos
¿Cómo nos parece la luna tan hermosa,
si la luz de las estrellas va mucho más lejos?

Odio la manera tuya de no querer más
el perfeccionista viento imitando tu voz
la rutina de buscarte sabiendo dónde estás
olvidarte un día y encontrarte dos.

martes, 18 de enero de 2011

Al menos

Me gustaría que hubieses tenido al menos
la decencia de decirme en la cara que ya no me querías
o quizá la indecencia de brindar por el recuerdo
y pedirme, al menos, un beso de despedida.

Todo lo cierto que escondes entre tanta mentira
todo el engaño posible camuflado en tu boca
la increíble rapidez con la que ahora olvidas
la certeza con la que al parecer te equivocas.

Pero no importa esto, vete ya con tus caderas
vaya falta le harán a mis manos, como a mi boca tu sonrisa
igual vete, ya no es más cuando tú quieras
que me pusiste el pantalón y al revés la camisa.

Al menos ten la decencia de, sólo esto le pido
a tu memoria que ya peca de muerta
a la siesta errante de tus descuidos,
cierra, pero no tires la puerta.

lunes, 17 de enero de 2011

Satírico

Aquí con los labios aún mordidos
intento olvidar el blanco de tus dientes
una sonrisa prohibida para desconocidos
mis labios con ticket de habitual cliente.

Intento olvidar la cereza circunferencia de tu boca
la poca piel que hacía mapa a tu cintura
la angostura que empezaba a dejarte sin ropa
las locas ganas de que me clavaras las uñas.

Con un anzuelo envenenado de algún sueño satírico
el yo lírico induciendo en drogas al corazón
un saxofón dando rcp con aliento etílico
a tu mítico recuerdo que aporreaba a la razón.

Y aunque no sé por dónde empezar a olvidarte
lo de amarte parece valerte el más pequeño comino
desafino cada vez más el grito al cielo, casi un arte
necesitarte, que se jodan el karma y el destino.

viernes, 14 de enero de 2011

Hacerte el feo

Aprendí a alcanzarte libros de los estantes
pero nunca supe caerme de tu boca
olvidé el arte de las cuerdas y el balance
al final me he caído por idiota.

Ahora si me arrepiento, tan sólo un poco,
de haberte inaugurado el lívido
ahora que me quitas el rostro
con un pretexto un tanto insípido.

Ya con este hastío de verte entre pestañeos
he decidido tratar con la hija del vecino
y aunque si vuelves no sabría cómo hacerte el feo
me gustaría mi reflejo en sus ojos verde olivo.

Sé muy bien que aún recuerdo con pesar tu eco en el baño
tu voz diciendo lo que fuera, te odio, bésame, te amo
pero el agua podría darle ese efecto a cualquier voz
estoy a sólo uno más para volver a ser dos.

No me gusta oír tu voz en mi oído cuando sé que susurras en otro
estoy harto de estos discos que suenan tanto a recuerdo
nunca quise saber si para tí fue o no algo hermoso
estoy harto de mis manos crispadas cuando añora otras tu cuerpo.

Por la noche un perro se rascó todas las pulgas de su vida
hoy sé que lo que nos faltó fue un poco de imperfección
y aunque podría pasar como un clochard lamiéndome las heridas
estoy seguro de que el perro ya otras pulgas se rascó.

viernes, 7 de enero de 2011

La isla de Lesbos

Tal vez la música, dicen que el alcohol
el plus mareo de altavoces, luces y cuerpos
quizá el miedo o alguna otra confusión
una boca en primer plano, atrás lo cuerdo.

Quizá lo sensual de un ritmo latino
o las caricias de unas manos, qué más da
tu cabeza desorientada, parecía el destino
ella dándote vueltas, tú a punto de vomitar.

El abrazo casi inoportuno o el lugar equivocado
un rincón oscuro o las luces de la pista
tenía boca y, vaya, te mordías los labios
tenías lengua y boca también, vaya, qué lista.

Tal vez te entraron ganas de pedir de fresa
de sentirte en confianza y entre amigas
se te subió hasta afrodita a la cabeza
y te gustó el beso más de lo que digas.

Por bañarte en el licor de la fiesta
por calentar el ambiente, quizá hacía frío
por un capricho o perder una apuesta
porque aquella botella se desvió del vacío.

A ella que escuchaba

A ella que escuchaba
Me mecía en tus ojos
me mecía, me mecía
¡qué ojos más hermosos!
¡cuántas historias, cuánta vida!

Te amaba por tus cabellos
desteñidos por el tiempo en tu piel
su brillo de tantas cosas
que de tu alma escuché.

Y no pude sentir tu calor cuando se iba
apretar tu mano, intentar retenerte
ni hacerte miles de preguntas
dime, ¿volveré a verte?

Me mecía en tus palabras
me mecía, me mecía
¡qué palabras más hermosas!
y el silencio y la alegría.

Ya no volví a comer de tu cuidado
ya nadie me suele escuchar
escúchame tú, que tan bien lo hacías
y me has dejado con ganas de hablar.