Aún no le salen barbas y está muriendo
muere sin saber quejarse cual niño
de temores ajenos y el mal de lo cierto
de lo oculto que no oculta el cariño.
De una metáfora maltrecha y un descuido
de cáncer, de gripe, de ojos sin luz
del dolor de llorarte todo lo querido
de beber y beber, todo a tu salud.
Sufre de nostalgia estéreo
de dolor melódico y noches despierto
del temor a soñar y temerle a lo real
a soñar contigo y volverme a despertar.
Y la nueva mañana, de nuevo sin ti,
huele a gente viva y me duele más
tenerte cerca y el frío solar
tenerte aquí y sentirte allá.
Muero joven también, adiós juerga
agradezco profundamente al público asesino
a tu madre que te trajo y hoy te lleva
y a ti, que me has hecho sentir tan vivo.
A tu palma, a tu pecho, a tus pies
al poco de suela que te gasté
a tus tacones de aguja, gracias también
por acercarte y dejarme hacer.
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