Entre el conocimiento y la ignorancia prefiero la locura

viernes, 2 de septiembre de 2011

Ella

La séptima vida de los gatos
el más común de los pecados
el más cometido y más confesado
de meses, años o por pasar el rato.

El cateo de los matrimonios
el tercero en la conversación
las manos en la masa de la tentación
hurtando en la casa del demonio.

El estéreo de un disco mono
lo extenso de las reuniones
la dueña de tantos corazones
el otro reposabrazos del trono.

Un guitarrista al piano
en su dosis de antirutina
o la guitarra de su vecina
pues su vecino se fue temprano.

El cliché de los celos
del Glasnot y la Perestroika
de la esposa paranóica
que en la ropa encontró un pelo.

El calor que producen ciertos fríos
el walk-in closed amueblado
el servicio más contratado
en los moteles el eco de un gemido.

Los burdeles de la mente abarrotados
cogerle el gusto a la psicología
de la psicóloga reconocida
por tantos suicidios evitados.

La colección de ligueros
de las servilletas con números anotados
el falso, el que no has intentado
pero sobretodo el verdadero.

La valentía que atropella a la nobleza
la cobardía de los acorralados
hacer el amor con los dedos cruzados
y hasta fingir el orgasmo con pereza.

La que sale a fumarse un cigarrillo
y te deja pensando en ella
y ahogas tu culpa en una botella
o coreando en el concierto de grillos.

El perdón hecho un callo en las rodillas
las uñas comidas de la primera vez
la búsqueda de excusas, "que el stress,
que ya no me haces ni cosquillas".

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