Mientras me
incorporo al oscuro ambiente
de los grillos
la luna y la música lejana
me absorben lo
poco que tengo de paciente
tus fotos, tu
sonrisa y mis ganas.
No quiero salir
sin tus pasos a la calle
quiero andar
contigo perdido entre las aceras
y confirmar a
cada instante el talle
de tus labios,
tu cintura y de tus caderas.
Quiero tocar el
piano que hacen tus dedos
sacarle música
a tus piernas y brazos
quiero escribir
sobre tus enredos
poesía en tu
vientre y en tus regazos.
No soy de esos
que prometen estrellas
más allá de las
que nos sirvan de techo
ni escatimo ni
exagero para decirte bella
ni disimulo
bien cuando miro tus pechos.
Déjame ser tu
jazz esta vez
tu erotic
lounge, sé mi dama
duerme con el
mundo loco y al revés
piensa que está
en el sol nuestra cama.
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