Entre el conocimiento y la ignorancia prefiero la locura

martes, 26 de julio de 2011

Pecado y redención

Eres de esas que hacen las noches más largas
y más corta la vida útil de los corazones
del más ancho pantalón haces una minifalda
y todo sale bien de las peores intenciones.

Me siento como un niño en el Molino Rojo
cómo un sacerdote confesando al personal
cada que me enfocas con ese par de ojos
o me nombras con esa voz de cómplice criminal.

Eres un ángel vestido de demonio en una fiesta de disfraces
eres un ascensor que se daña adrede en el cielo
eres un pecado capital perdido, eres cordura y disparate
eres una flor de fruta de la pasión en celo.

Al chocolate, el azúcar y el cacao
al mar, la sal y las islas paradisiacas
al subconsciente, los sueños y lo olvidado
a la mañana, el sol naciente y la resaca.

Ya te he pedido a cada estrella fugaz que veo
a la fuente mágica de los que piden piedad
al genio de la lámpara de noche en cada deseo
al destino, al efecto mariposa y hasta por navidad.

Que me maldigas con tu boca incendiaria
piérdeme en el Edén que esconden tus párpados
encárgate de mi condena penitenciaria
pero visítame, no harás mal de vez en cuando.



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