Bésame y dime si no te dejo
sabor a vals de tu cumpleaños
la humedad de mi cuarto en el espejo
en tu cuerpo el fantasma de mis manos.
Bésame y dime si tus labios
no erizan la piel de tus recuerdos
dime si no extrañan de mi patio
el asoleado columpio de nuestros juegos.
Bésame y dime si mi perfume
no huele a noches de dos horas
si no sientes entre tú y yo el túnel
y paseantes nuestras almas sin ropa.
Bésame y dime si tus ojos
ya no sienten nada por los míos
dime si tus sueños más rojos
no olvidan lo que es estar dormidos.
Bésame y dime si tu ombligo
no se pone celoso de tus labios
bésame y dime si todos tus sentidos
no penden del escenario.
Bésame y dime si no sientes como
el cielo sobre nosotros donde tu mamá
si no recuerda cada uno de tus poros
a mi boca que susurra cuanto te amará.
Bésame y dime si no te sabe a chocolate
o a la casa de colores que queríamos
a ruinas con sábana para no ensuciarte
a lo lindos que en mi espejo nos veíamos.
Dime si no te sabe a vidrio en tu pie y a mi preocupación
a la lluvia mojándonos un beso como me pedías
a tus sonrojos al mirarte con cierta fijación
y a cómo me mirabas cada que te despedías.
Bésame y dime si no sientes a mis pasos
hacia tu casa caminando contigo
si olvidaste entre besos y abrazos
cuando éramos más que amigos.
Bésame y dime si no siente tu vientre
cuando tus cosquillas me pedían otro
bésame y dime si no muere de repente
el día que dejamos de ser nosotros.
Entre el conocimiento y la ignorancia prefiero la locura
domingo, 26 de diciembre de 2010
jueves, 23 de diciembre de 2010
Whisky doble
Al mal tiempo un buen paraguas
a tus enaguas un mal de ojo
el despojo a tu inocencia
la indecencia a tus enojos.
A tus ojos pido un deseo
a tu credo algún descuido
a tu ombligo una señal
a tu lado del mal ser permisivo.
A tu pelo un par de canas
a tus ganas ser mujer
a tu ser, a veces niña
que riña y sepa crecer.
a tus enaguas un mal de ojo
el despojo a tu inocencia
la indecencia a tus enojos.
A tus ojos pido un deseo
a tu credo algún descuido
a tu ombligo una señal
a tu lado del mal ser permisivo.
A tu pelo un par de canas
a tus ganas ser mujer
a tu ser, a veces niña
que riña y sepa crecer.
martes, 21 de diciembre de 2010
Polvo de pan
Hoy sólo puedo decirte que creo
que me querías más cuando llorabas por mí
te llamé para secar tus lágrimas
me robaste un beso y te perdí.
Hoy sólo puedo decirte que espero
que a nadie beses como aprendiste aquí
cuando comenzaba a aprender tus bailes
resulta que el cortejo no era para mí.
Hoy sólo puedo decirte que sé
que nadie te acariciará con la piel de mis manos
que no sabrán verte perfecta
que atraerá tu cintura a muchos extraños.
Hoy sólo puedo decirte que espero
que te quieran así, que seas feliz por siempre,
que no llores más y cosas así de imposibles
que te olvides de mí y sea un hombre decente.
que me querías más cuando llorabas por mí
te llamé para secar tus lágrimas
me robaste un beso y te perdí.
Hoy sólo puedo decirte que espero
que a nadie beses como aprendiste aquí
cuando comenzaba a aprender tus bailes
resulta que el cortejo no era para mí.
Hoy sólo puedo decirte que sé
que nadie te acariciará con la piel de mis manos
que no sabrán verte perfecta
que atraerá tu cintura a muchos extraños.
Hoy sólo puedo decirte que espero
que te quieran así, que seas feliz por siempre,
que no llores más y cosas así de imposibles
que te olvides de mí y sea un hombre decente.
lunes, 20 de diciembre de 2010
Preguntas de bar
¿A dónde se fueron las lágrimas que me lloraste?
¿A dónde se han ido tus ganas de besarme?
¿Quién te compone ahora tu banda sonora?
¿Quién te toca la piel y acelera tus horas?
¿Quién se pierde en tu piel para hallar tus miedos?
¿Quién puede más de lo que yo puedo?
¿En qué tumba marchita enterrarás mis regalos?
¿Qué detergente arrancó mi piel de tus manos?
¿Qué ojos te distraen ahora la mirada?
¿Qué tanto me convierte en nada?
¿Cuál es el motivo ahora para tus sonrisas?
¿Quién se deja ser el camino que pisas?
¿Quién teme perderte más que morir?
¿Quién sabe decirte lo que necesitas oír?
¿Quién sabe arrancarte un suspiro susurrando?
¿Quién puede recordarte cuando lo vas olvidando?
¿Qué boca podrá ahora llamarte princesa?
¿Quién sabe abrazarte fuerte y con delicadeza?
¿Quién te besará para decir que te ama tanto?
¿Quién te buscará para secar tu llanto?
¿Cuál nariz se perderá en tu cabello?
¿De cuál hilo penderán tus anhelos?
¿Quién confundirá tus errores con sabios?
¿Qué vida penderá ahora de tus labios?
¿Quién querrá ser almohada a tus sueños?
¿Quién te dará su abrigo en invierno?
¿Quién será tu calor cuando la tela no baste?
¿A quién buscarás cuando no llame tu padre?
¿Cuál color es ahora tu favorito?
¿A quién mentirás sobre el tamaño del infinito?
¿Qué nombre vendrá en mi epitafio?
¿Quién recordará cuanto solíamos amarnos?
¿A dónde se han ido tus ganas de besarme?
¿Quién te compone ahora tu banda sonora?
¿Quién te toca la piel y acelera tus horas?
¿Quién se pierde en tu piel para hallar tus miedos?
¿Quién puede más de lo que yo puedo?
¿En qué tumba marchita enterrarás mis regalos?
¿Qué detergente arrancó mi piel de tus manos?
¿Qué ojos te distraen ahora la mirada?
¿Qué tanto me convierte en nada?
¿Cuál es el motivo ahora para tus sonrisas?
¿Quién se deja ser el camino que pisas?
¿Quién teme perderte más que morir?
¿Quién sabe decirte lo que necesitas oír?
¿Quién sabe arrancarte un suspiro susurrando?
¿Quién puede recordarte cuando lo vas olvidando?
¿Qué boca podrá ahora llamarte princesa?
¿Quién sabe abrazarte fuerte y con delicadeza?
¿Quién te besará para decir que te ama tanto?
¿Quién te buscará para secar tu llanto?
¿Cuál nariz se perderá en tu cabello?
¿De cuál hilo penderán tus anhelos?
¿Quién confundirá tus errores con sabios?
¿Qué vida penderá ahora de tus labios?
¿Quién querrá ser almohada a tus sueños?
¿Quién te dará su abrigo en invierno?
¿Quién será tu calor cuando la tela no baste?
¿A quién buscarás cuando no llame tu padre?
¿Cuál color es ahora tu favorito?
¿A quién mentirás sobre el tamaño del infinito?
¿Qué nombre vendrá en mi epitafio?
¿Quién recordará cuanto solíamos amarnos?
domingo, 19 de diciembre de 2010
Fase suicida
Cuando la madrugada deja de tener sentido
cuando dormir parece ser innecesario
cuando tu alma delata que andas perdido
cuando la guillotina parece frotarse las manos.
Cuando ella dice no querer tus besos
cuando la sal deja de pintar playas y camas
cuando el azúcar solo endulza añadiendo en exceso
cuando te pisan con tacones las entrañas.
Cuando las agujas del reloj señalan a la nada
cuando la almohada comienza a engañarte, a oler a aquel pelo
cuando toda sombra recuerda a su espalda
cuando vuelves a recordar, inoportunamente, los sueños.
Cuando la luna te provoca brillando como aquellos ojos
cuando el viento corta, suspirando como aquel aliento
cuando las estrellas juegan a ser tu vida en trozos
cuando el mismo dolor comienza a besarte lento.
Cuando tu piel se eriza ya partiendo de la rutina
cuando tu inconsciente deja de creerle a la esperanza
cuando te aprendes de memoria el film que compartían
cuando comienzas a engañar con hambre a la añoranza.
Cuando tus pies ya no te quieren levantar
cuando te olvida la única que te recordaba
cuando buscas sicarios para la puta verdad
y deseas un beso con la boca envenenada.
Cuando el color de sus uñas infecta tu cara
cuando el corto de su falda te da más celos que gusto
cuando la falta de su aroma comienza a darte asma
cuando comienzas a cuestionar al bueno y al justo.
Cuando te sientes pequeño y te sueltan de la mano
cuando la soledad va dejándote solo y vacío
cuando la felicidad se vuelve un truco publicitario
cuando el verano no es suficiente para tanto frío.
Cuando tu princesa va y te tira la tiara a los pies
cuando tus fotos se queman lejos en una sesión de olvido
cuando una frase vuelve todo el libro al revés
cuando llegas al último punto de todo lo vivido.
Cuando ella se va y esperarla no es suficiente
cuando tu nombre sólo no significa nada
cuando se va y te deja hecho un cuerpo inerte
cuando se devalúa el amor y su casa soñada.
cuando dormir parece ser innecesario
cuando tu alma delata que andas perdido
cuando la guillotina parece frotarse las manos.
Cuando ella dice no querer tus besos
cuando la sal deja de pintar playas y camas
cuando el azúcar solo endulza añadiendo en exceso
cuando te pisan con tacones las entrañas.
Cuando las agujas del reloj señalan a la nada
cuando la almohada comienza a engañarte, a oler a aquel pelo
cuando toda sombra recuerda a su espalda
cuando vuelves a recordar, inoportunamente, los sueños.
Cuando la luna te provoca brillando como aquellos ojos
cuando el viento corta, suspirando como aquel aliento
cuando las estrellas juegan a ser tu vida en trozos
cuando el mismo dolor comienza a besarte lento.
Cuando tu piel se eriza ya partiendo de la rutina
cuando tu inconsciente deja de creerle a la esperanza
cuando te aprendes de memoria el film que compartían
cuando comienzas a engañar con hambre a la añoranza.
Cuando tus pies ya no te quieren levantar
cuando te olvida la única que te recordaba
cuando buscas sicarios para la puta verdad
y deseas un beso con la boca envenenada.
Cuando el color de sus uñas infecta tu cara
cuando el corto de su falda te da más celos que gusto
cuando la falta de su aroma comienza a darte asma
cuando comienzas a cuestionar al bueno y al justo.
Cuando te sientes pequeño y te sueltan de la mano
cuando la soledad va dejándote solo y vacío
cuando la felicidad se vuelve un truco publicitario
cuando el verano no es suficiente para tanto frío.
Cuando tu princesa va y te tira la tiara a los pies
cuando tus fotos se queman lejos en una sesión de olvido
cuando una frase vuelve todo el libro al revés
cuando llegas al último punto de todo lo vivido.
Cuando ella se va y esperarla no es suficiente
cuando tu nombre sólo no significa nada
cuando se va y te deja hecho un cuerpo inerte
cuando se devalúa el amor y su casa soñada.
Pingüino de plomo
Era un mensaje demasiado largo
y no dijiste te amo una sola vez
es un lugar demasiado oscuro
pero puedo notarlo todo al revés.
Dime que se murieron todas las flores
dime que se ha humedecido el sol
dime que la luna ya no te gusta
pero no que ya no extrañas mi voz.
No rasgues mi alma con mi propia vida
no arranques mis lágrimas, llévate mis ojos
no dejes a mi nariz sin tu coco-vainilla
no seas el hierro, la pólvora ni el plomo.
No dejes mis labios a merced del verano
no dejes que tu boca pronuncie otro no
no dejes a mis dedos sin los de tu mano
no me devuelvas tu mitad de corazón.
No me dejes soñando con tu cuerpo
no te lleves los nombres de los niños
no arranques tu ropa de mis recuerdos
no me ates al guardafangos de ser tu amigo.
Miénteme otra vez para creer tus mentiras
y responderte que yo también te amo y aún más
no me mates tan cruelmente, no seas asesina
no me dejes así de ciego y mirando hacia atrás.
No me dejes vivir fabricando déja vus
toca mi piel y no me digas que no sientes nada
un escalofrío, un cambio en la luz
Y dedícame la sonrisa que sólo a mi dedicabas.
No me dejes destiñendo a lágrimas tu foto
no me dejes rayando paredes con sangre sobre la miel
no me dejes morir entre nuestros escombros
no me dejes sin casa, sin calle y sin puente ni hotel.
No dejes mi diccionario en blanco
no destiñas el morado y verde de mis palabras
no olvides todo lo que te escribió esta mano
no leas esto para darme luego la espalda.
No rompas el nosotros de papel
no dejes a tu pingüino en el horno
no hagas trizas de origami con mi piel
no quiero ser en tu memoria un simple adorno.
y no dijiste te amo una sola vez
es un lugar demasiado oscuro
pero puedo notarlo todo al revés.
Dime que se murieron todas las flores
dime que se ha humedecido el sol
dime que la luna ya no te gusta
pero no que ya no extrañas mi voz.
No rasgues mi alma con mi propia vida
no arranques mis lágrimas, llévate mis ojos
no dejes a mi nariz sin tu coco-vainilla
no seas el hierro, la pólvora ni el plomo.
No dejes mis labios a merced del verano
no dejes que tu boca pronuncie otro no
no dejes a mis dedos sin los de tu mano
no me devuelvas tu mitad de corazón.
No me dejes soñando con tu cuerpo
no te lleves los nombres de los niños
no arranques tu ropa de mis recuerdos
no me ates al guardafangos de ser tu amigo.
Miénteme otra vez para creer tus mentiras
y responderte que yo también te amo y aún más
no me mates tan cruelmente, no seas asesina
no me dejes así de ciego y mirando hacia atrás.
No me dejes vivir fabricando déja vus
toca mi piel y no me digas que no sientes nada
un escalofrío, un cambio en la luz
Y dedícame la sonrisa que sólo a mi dedicabas.
No me dejes destiñendo a lágrimas tu foto
no me dejes rayando paredes con sangre sobre la miel
no me dejes morir entre nuestros escombros
no me dejes sin casa, sin calle y sin puente ni hotel.
No dejes mi diccionario en blanco
no destiñas el morado y verde de mis palabras
no olvides todo lo que te escribió esta mano
no leas esto para darme luego la espalda.
No rompas el nosotros de papel
no dejes a tu pingüino en el horno
no hagas trizas de origami con mi piel
no quiero ser en tu memoria un simple adorno.
miércoles, 15 de diciembre de 2010
¿De cartas?
¿De cartas?
Tu madre se ha convertido en nuestro mejor anticonceptivo
y el ancho de tu cintura es su margen de error
es como la abstinencia en el paraíso
porque Dios el manzano lo escondió.
Ahora nos tocamos sólo de pie
tras las esquinas del pudor
ahora rozarte si es coincidencia
ahora sólo por teléfono el amor.
Ya no recuerdo a que saben tus piernas
o lo de cantar desnudos nuestro canto
extraño mirarte toda de cerca
y una sala de cine no será nunca mi cuarto.
Extraño tu voz en la ducha
y al eco que tienes en un cuarto de baño
extraño el sonido de cerrar la puerta
y que te vistas con mis manos.
Lo de extrañarte al final de la tarde
aún cuando acabas de irte
quiero llamarte de nuevo un taxi
y tardar diez minutos en despedirme.
Tus ojos se han convertido en mi revista porno
y tus palabras me cuelgan a la red
veo en tus prendas que estás vestida
prefiero pensar que te las acabo de poner.
Tu madre se ha convertido en nuestro mejor anticonceptivo
y el ancho de tu cintura es su margen de error
tú te has convertido en uno de esos sueños
que nunca terminan porque sale el sol.
Tu madre se ha convertido en nuestro mejor anticonceptivo
y el ancho de tu cintura es su margen de error
es como la abstinencia en el paraíso
porque Dios el manzano lo escondió.
Ahora nos tocamos sólo de pie
tras las esquinas del pudor
ahora rozarte si es coincidencia
ahora sólo por teléfono el amor.
Ya no recuerdo a que saben tus piernas
o lo de cantar desnudos nuestro canto
extraño mirarte toda de cerca
y una sala de cine no será nunca mi cuarto.
Extraño tu voz en la ducha
y al eco que tienes en un cuarto de baño
extraño el sonido de cerrar la puerta
y que te vistas con mis manos.
Lo de extrañarte al final de la tarde
aún cuando acabas de irte
quiero llamarte de nuevo un taxi
y tardar diez minutos en despedirme.
Tus ojos se han convertido en mi revista porno
y tus palabras me cuelgan a la red
veo en tus prendas que estás vestida
prefiero pensar que te las acabo de poner.
Tu madre se ha convertido en nuestro mejor anticonceptivo
y el ancho de tu cintura es su margen de error
tú te has convertido en uno de esos sueños
que nunca terminan porque sale el sol.
Art
¡Qué curvas!
extremo e insensato paganismo
caía miel de tu frente y, vibrante,
tu boca rezaba y rezaba lo mismo.
Febril luz que te iluminó la espalda
y hasta tus piernas, tu pelo y el resto
conservo esa imagen en pixeles,
su negativo, en mis sentimientos.
Tu belleza escurría por allí como agua
y se arremolinaba al fin, se arremolinaba
como dos puntos suspensivos de tu cuerpo
como los ojos de la otra cara del alma.
Me matabas, me matabas y me gustó
allí, tuyo y tú mía y la vida nuestra y nos gustaba
te mataba, te mataba y te gustó
y nuestras vidas eran una y la muerte nada.
Tenía tus dos pieles a mi lado y tu ropa
tu querer se desnudó sin palabras de convencer
sólo con las mías, desnudas también
y con mis manos te quité el ego que yo mismo te compré.
extremo e insensato paganismo
caía miel de tu frente y, vibrante,
tu boca rezaba y rezaba lo mismo.
Febril luz que te iluminó la espalda
y hasta tus piernas, tu pelo y el resto
conservo esa imagen en pixeles,
su negativo, en mis sentimientos.
Tu belleza escurría por allí como agua
y se arremolinaba al fin, se arremolinaba
como dos puntos suspensivos de tu cuerpo
como los ojos de la otra cara del alma.
Me matabas, me matabas y me gustó
allí, tuyo y tú mía y la vida nuestra y nos gustaba
te mataba, te mataba y te gustó
y nuestras vidas eran una y la muerte nada.
Tenía tus dos pieles a mi lado y tu ropa
tu querer se desnudó sin palabras de convencer
sólo con las mías, desnudas también
y con mis manos te quité el ego que yo mismo te compré.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Pobre riqueza
Yo tengo la canción sobre un chico sin gloria
ese mismo Romeo que perdió la memoria
y el tono de voz que se hundía en tu pelo
te amo preciosa, también lo tengo.
Tengo tu ropa vistiendo a mis noches
tengo tu nombre en el top del derroche
y tengo en la boca sabor a cremallera
tengo impregnado tu aroma a quinceañera.
Tengo una escalera podrida en el garage
esa misma que me convenció de poderte alcanzar
y las promesas, los contratos verbales y las firmas
las formas de tu boca, sólo el recuerdo de las mismas.
Tengo el dolor de fingir ignorarte cuando te veo
de gritarte cuanto te amo reprimido el deseo
así como tienes mis ojos clavados en el alma
tengo quemaduras de tus manos en la espalda.
Tengo la vida eclipsada por tu recuerdo
tengo a tu nombre para decir que estoy enfermo
la forma de tu cintura en mis manos aún la tengo
y el ancho de tus caderas lo sigo sosteniendo.
ese mismo Romeo que perdió la memoria
y el tono de voz que se hundía en tu pelo
te amo preciosa, también lo tengo.
Tengo tu ropa vistiendo a mis noches
tengo tu nombre en el top del derroche
y tengo en la boca sabor a cremallera
tengo impregnado tu aroma a quinceañera.
Tengo una escalera podrida en el garage
esa misma que me convenció de poderte alcanzar
y las promesas, los contratos verbales y las firmas
las formas de tu boca, sólo el recuerdo de las mismas.
Tengo el dolor de fingir ignorarte cuando te veo
de gritarte cuanto te amo reprimido el deseo
así como tienes mis ojos clavados en el alma
tengo quemaduras de tus manos en la espalda.
Tengo la vida eclipsada por tu recuerdo
tengo a tu nombre para decir que estoy enfermo
la forma de tu cintura en mis manos aún la tengo
y el ancho de tus caderas lo sigo sosteniendo.
sábado, 11 de diciembre de 2010
Canción de amor número 1
Tú y tu vacío craneal
tú y tus sueños sin sentido
tú con tu vista lineal
y tu prostíbulo de amigos.
Tú y tu belleza en medias pantis
tú y tu comida sin cebolla
tú y tu alma hecha de harina
tú y lo falso de tus joyas.
Tú y tus curvas de cirujano
tus pocos años y tu arrogancia
tú y tu poesía resumida
tú y tu integral ignorancia.
Tú y tus labios maquillados
y tus mejillas tus ojos y tus ojeras
tú y tus tacones afilados
maquillado el blanco de tus piernas.
Tú, tu colección de zapatos
tú, tu celular y tu cartera
tú y tu temor al rechazo
tú, y tu casita de muñecas.
tú y tus sueños sin sentido
tú con tu vista lineal
y tu prostíbulo de amigos.
Tú y tu belleza en medias pantis
tú y tu comida sin cebolla
tú y tu alma hecha de harina
tú y lo falso de tus joyas.
Tú y tus curvas de cirujano
tus pocos años y tu arrogancia
tú y tu poesía resumida
tú y tu integral ignorancia.
Tú y tus labios maquillados
y tus mejillas tus ojos y tus ojeras
tú y tus tacones afilados
maquillado el blanco de tus piernas.
Tú, tu colección de zapatos
tú, tu celular y tu cartera
tú y tu temor al rechazo
tú, y tu casita de muñecas.
viernes, 10 de diciembre de 2010
A la soledad
A la soledad amarga como el mal vino
y sus dotes de tristeza y frío
y a la ineficacia de sus abrigos
y al eco sólo de lo que digo.
A la otra, de cuentos silenciosos
y a la dulce dicha de poder oírnos
a los vecinos que viven solos
y sus dotes para el secretismo
A los ojos que se sienten tan solos y juntos
al llanto de las viudas y el pésame de sus amantes
al mundo que nos comienza a quedar pequeño
y a los libros hartos de compartir estante.
A la pierna que no se roza por la mañana
al placer de un café y un cigarrillo
a la feliz pareja que se divorcia
y al indeciso intercambio de anillos.
Al zapato que perdió su par
a las medias incompatibles que visto
al auto bus, al taxi y a la bicicleta
al gusto de recordar que yo también existo.
y sus dotes de tristeza y frío
y a la ineficacia de sus abrigos
y al eco sólo de lo que digo.
A la otra, de cuentos silenciosos
y a la dulce dicha de poder oírnos
a los vecinos que viven solos
y sus dotes para el secretismo
A los ojos que se sienten tan solos y juntos
al llanto de las viudas y el pésame de sus amantes
al mundo que nos comienza a quedar pequeño
y a los libros hartos de compartir estante.
A la pierna que no se roza por la mañana
al placer de un café y un cigarrillo
a la feliz pareja que se divorcia
y al indeciso intercambio de anillos.
Al zapato que perdió su par
a las medias incompatibles que visto
al auto bus, al taxi y a la bicicleta
al gusto de recordar que yo también existo.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Miel
Hoy quisiera creer de esta botella
que tus caderas le dibujan la curvatura
la espuma sea de tu pubis la huella
o sea que se derrite tu cintura.
Que estas lágrimas son sudor de abrazos
que tu cuerpo no se esfuma en la mañana
que caminan juntos nuestros pies descalzos
que escaparemos lejos el fin de semana.
Hoy tus ojos miran de lejos
hoy mis ojos ya no miran
hoy mi boca te manda besos
hoy la miel nos trajo hormigas.
Hoy tu mano no está en la mía
hoy tu cuerpo no está en mi mano
y para tus nuevas bragas, mi vida
creo que soy todo un extraño.
que tus caderas le dibujan la curvatura
la espuma sea de tu pubis la huella
o sea que se derrite tu cintura.
Que estas lágrimas son sudor de abrazos
que tu cuerpo no se esfuma en la mañana
que caminan juntos nuestros pies descalzos
que escaparemos lejos el fin de semana.
Hoy tus ojos miran de lejos
hoy mis ojos ya no miran
hoy mi boca te manda besos
hoy la miel nos trajo hormigas.
Hoy tu mano no está en la mía
hoy tu cuerpo no está en mi mano
y para tus nuevas bragas, mi vida
creo que soy todo un extraño.
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